LA CORTE Y SU FALLO
En la adaptación de la Odisea de Nolan, Odiseo le dice a Penélope: "cuando quemamos las murallas de Troya, quemamos el mundo y hasta nuestra propia casa."
La Corte hoy quemó las murallas de Troya, del mundo y de su propia casa. No es que hasta acá gozaran de legitimidad (no legitimación eh, legitimidad), es que ahora le han dicho al mundo lo que todos sabíamos. El Rey está desnudo.
La sentencia de hoy implica borrar las líneas de cal que marcan la cancha. Lo hicieron explícito. Ya no es solo bombear en un partido, es hacer que la cancha se haga más angosta, o más ancha, o más larga según su criterio. El área ahora podrá dibujarse como una circunferencia, o no existir.
La medida interina sin escuchar al Estado implica asumir que es un caso de SUMA GRAVEDAD INSTITUCIONAL, pero la semana pasada no había caso. E incluso, mantuvo desde mediados de 2024 durmiendo un caso que era tan urgente que ameritó una cautelar sin contradicción y escucha.
Abrir una instancia de análisis cual si fuese una cuestión propia de la competencia originaria, pisoteando el 117 de la Constitución.
Bajo el criterio de hoy, la Corte tiene y tuvo margen para discutir otras causas de idéntica trascendencia institucional, como el carácter proscriptivo y profundamente antidemocrático del fallo Cristina. Sin embargo, acá la cancha (que siempre la definen los supremos) pareciera ser otro.
Cierro con este pasaje:
Cuando yo digo una palabra -afirma Humpty Dumpty- significa aquello que yo quiero que signifique; ni más ni menos.
La cuestión es -contesta Alicia- si uno puede hacer que las palabras signifiquen cosas distintas.
La cuestión es -replica Humpty Dumpty- quién es el que manda, y se acabó.
«Alicia a través del espejo» de Lewis Carrol.
Thread
1Curtidas
Nenhum Voo ainda