Ignoro todavía qué negoció el bloque peronista del Senado a cambio de su voto en los pliegos. Pero la historia no permite mucho optimismo. Salvo al principio, cuando Néstor Kirchner impulsó el cambio en la Corte Suprema, y salvo algunas poquitas y brillantes designaciones de jueces, siempre primó la idea de que con los mismos operadores de siempre, tanto en Justicia como en Inteligencia, podrían conseguirse resultados distintos. Y desde 2015, con la doble vara persecutoria de la era macrista, quedó en evidencia el amateurismo suicida de ese planteo.
Thread
Nenhum Voo ainda