Han intentado que nos avergonzásemos de nuestras ideas y nuestro pasado. Pero eso se acabó.
La vergüenza, para ellos. Para nosotros, a partir de hoy, el ORGULLO.
Orgullo por estar en el lado correcto de la historia. Y por gritar una y mil veces: SÍ A LA PAZ Y NO A LA GUERRA.