Las redes sociales actuales no son lo que nos prometieron. Cada hora que nuestros jóvenes pasan en ellas aumenta su posibilidad de sufrir depresión un 13%. Mientras nosotros debatimos, ellos sufren y los tecno-oligarcas se forran. Debemos actuar. Ya.
Hoy publico un artículo sobre esto en el @FT.
www.ft.com/content/128b2e15-eb46-4083-80be...