Hermano Sergio discúlpeme pero respete, su desespero electoral no le da para insultarme, eso no es propio de un profesor que al menos, lee.
Si hablo de esto y lo explico bien en mi trino es porque los periodistas no tienen derecho alguno a meterse en la intimidad de las personas incluído usted,.
Conmigo se metieron a hacer sus prejuicios sobre mis relaciones sentimentales públicas y tengo el derecho de decir o no decir si son falsos esos prejuicios o no. Decidí hacerlo porque esos prejuicios periodísticos afectan a personas ajenas a mi. no considero eso estúpido como no considero estúpido callarse.
Si a usted no le interesa no lea.