Solo 150 clínicas privadas por sí solas generan utilidades de 4,2 billones en el 2021 y en el 2025 pasaron a 7,2 billones.
Los propietarios de esas clínicas se llevaron una inmensa fortuna que solo sale del erario y que se obtiene al bajar los costos de las atenciones a los pacientes, minimizan al máximo sus tratamientos y suben los costos que serán utilidades para el dueño de la clínica.
Ese es el negocio de la salud bajo el actual sistema que el Senado no deja cambiar.