El hombre selló una Primitiva de 4,5 millones y nunca lo supo. Murió dos años después de que aquel boleto se quedase en la administración de loterías a la que acudió para comprobar si le había tocado algo. El tribunal deberá decidir si condena al lotero elpais.com/espana/2026-04-20/el-alucinante...