En medio del dolor por la tragedia en Putumayo, hay una imagen que también define lo que somos como país.
Mientras muchos se han empeñado en repartir culpas, en el territorio vimos a comunidades enteras salir a ayudar, a salvar vidas, a acompañar.
Esa Colombia, irónicamente la más olvidada, es la que no duda en tender la mano cuando más se necesita, sin mirar a quién.
A las familias de los militares fallecidos, nuestra solidaridad y respeto. A los heridos, toda nuestra fuerza y pronta recuperación; y a la comunidad de Puerto Leguízamo, en Putumayo, gracias por darle ese ejemplo de unidad a un país que tanto lo necesita.
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