Thread

RRosarioMarquez
Las cámaras legislativas, en su gran mayoría controlada por el partido de gobierno, aprobaron una ley en la que se elimina la posibilidad a los ciudadanos que no se encuentran agrupados en los partidos políticos del sistema, presentar candidatos a los cargos de elección popular los que se consideran independientes. La legislación vigente , en uno de sus capítulos, dedica varios de sus artículos para resolver esa situación. En efecto, el 156 prevee que “Podrán ser propuestas candidaturas independientes…” y establece condiciones y requisitos para ejercer este derecho. El legislador puso como condición la formación de una “agrupación Política” que de conformidad con la ley de partidos, le otorga un plazo de 75 días antes de cada elección. Estas agrupaciones a las cuales se definió como accidentales, se le exigía presentar un programa de gobierno y una organización de los cuadros que la sustentan. Personas que reclaman su derecho de participar han mostrado mucha inconformidad con los requisitos, ya que son similares a los de los partidos. En mi humilde opinión la decisión adoptada por el congreso era innecesaria y se podría valorar como restrictiva de derechos. El argumento para tal proceder , es supuestamente la posibilidad de q atraves de esta opción algunas figuras populares , puedan acceder a las funciones electivas, personas vinculadas actividades delictivas. Sin embargo, la realidad es que con la actual legislación y utilizando el sistema de partidos vigente, en los momentos de aprobar esa ley, varios legisladores han confesado ser narcotraficantes con todas las implicaciones de esta actividad y han dicho que accedieron al cargo con los recursos provenientes de dicha actividad , además que según alegan, aportaron recursos para decidir la elección de Alcaldes, Diputados y Senadores, obvio en su demarcación hasta presidente. Por tanto, es una excusa sin mucho sentido. En mi opinión, se esconde el temor de que algunas personas que gozan de “cierta popularidad”o por lo menos por ser conocidos, puedan lograr el apoyo popular y desplazar los líderes de los partidos. El presidente de la República, tiene en sus manos promulgar u observar la ley aprobada. Los precedentes de grandes figuras, muy populares que incursionaron en la política demuestra que ser conocido o muy popular no garantiza nada. ¡ Una mala receta para tratar una enfermedad del paciente, no de la sabana !

Nenhum Voo ainda