La confirmación de los hechos ocurridos en Venezuela marca un momento de enorme trascendencia para la región.
Durante años, el pueblo venezolano ha padecido una profunda crisis humanitaria, política y económica como consecuencia de un régimen que cerró los caminos democráticos y vulneró sistemáticamente los derechos fundamentales.
Dicho esto, Colombia y América Latina deben ser claras en un principio esencial: la estabilidad regional solo es sostenible cuando se respeta el derecho internacional, la soberanía de los Estados y las soluciones multilaterales.
Ninguna transición será duradera si no cuenta con legitimidad democrática, garantías institucionales y el respaldo de la comunidad internacional.
El futuro de Venezuela debe construirse con elecciones libres, participación ciudadana y acompañamiento internacional, evitando acciones que puedan abrir precedentes peligrosos o escalar tensiones en la región.
Colombia seguirá comprometida con la paz, la democracia y la defensa de los principios que han permitido resolver los conflictos más complejos por la vía política y no por la fuerza.
Thread
Nenhum Voo ainda