Toda ejecución de un preso político es un asesinato, toda acusación de una tiranía es una condena sin garantías. La muerte de cada joven iraní que no ha conocido la Libertad es una afrenta para la humanidad. La condena a muerte a Melika Azizi es el odio expresado de la manera más patológica por infames dictadores, y si el régimen finalmente perpetra su asesinato como perpetró el de 30.000 jóvenes será su acto de cobardía más repulsivo. La justificación de las ejecuciones de presos políticos que perpetra un régimen fundamentalista tiránico es odio sembrado en nuestras propias sociedades.
t.co/4PwmTcRIVv
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